PRODUCTOS DESTACADOS EN LA INDUSTRIA Y AGUA DE CALDERAS
En calderas, el control del agua es esencial para proteger el equipo, la seguridad y la eficiencia energética. Una mala calidad de agua puede generar incrustaciones, corrosión, espuma y arrastres que aumentan el consumo de combustible, acortan la vida útil de la caldera y elevan el riesgo de fallas.
Por eso se monitorean parámetros como dureza total, alcalinidad, pH, conductividad/TDS, sílice (según el caso) y oxígeno disuelto, tanto en el agua de alimentación como en el agua de caldera y el condensado. Medir estos valores de forma rutinaria permite ajustar el tratamiento químico, purgas y operación, manteniendo superficies de intercambio limpias, reduciendo el riesgo de corrosión interna y asegurando que la caldera opere de forma más estable, segura y eficiente.












